Monasterios Fruška Gora

A través de un área de 50 kilómetros de largo y 10 kilómetros de ancho, en las colinas de Fruška Gora, en el distrito de Srem, hay 16 monasterios ortodoxos serbios construido en la Baja Edad Media, cuando el punto focal de la cultura serbia emigró bajo la presión de los ataques turcos a un zona situada en lo que entonces era el sur del Reino de Hungría. Esta región de cultura y valor histórico único ha sido designada como bien cultural de excepcional importancia para Serbia.

La mayoría de los monasterios fueron construidos bajo la influencia de las escuelas de arquitectura del Morava y Raška, y con el tiempo se han renovado de manera significativa. Las obras de restauración han tenido como resultado que varias iglesias han ganado altura, campanarios de varios niveles con adornos barrocos, e interiores decorados con grandes iconostasios del barroco, obra de los más grandes artistas de la Serbia actual.

Su turbulento pasado, su belleza arquitectónica y artística, y su papel especial como foco espiritual del pueblo serbio, contribuyeron a la gran importancia de los monasterios en el patrimonio cultural e histórico de Serbia. El área general de Fruška Gora ha sido representativa como lugar de culto desde tiempos antiguos, y durante los siglos XVI y XVII fueron aquí localizados 35 monasterios. Desde su fundación, estos monasterios han sido robados, destruidos y abandonados en innumerables ocasiones, siendo el peor de los daños infligidos durante la Segunda Guerra Mundial. Varios monasterios también fueron seriamente dañados durante el bombardeo de la OTAN en 1999.

Viajando de oeste a este se encuentran los monasterios de Privina Glava, Divša, Kuveždin, Petkovica, Šišatovac, Bešenovo, Mala Remeta, Beočin, Rakovac, Jazak, Vrdnik, Staro Hopovo, Novo Hopovo, Grgeteg, Velika Remeta y Krušedol.

 

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